Narval Games Studio

Construcción de mazos

1-4Jugadores
40Minutos
+12Años

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Lo que se cuenta junto al fuego

La traición de Khaver

Cuando los titanes se rebelaron contra los dioses, una guerra brutal estalló y llevó el conflicto hasta el corazón del Reino de Okhstad, el hogar sagrado de los dioses. Mientras los titanes asediaban el reino, los dioses empezaron a caer, uno tras otro. Fue entonces cuando Khaver, un dios antiguo y casi olvidado, tomó una decisión que cambiaría el curso de su destino: huyó al mundo de los mortales, abandonando a sus compañeros a su suerte.

Cuando la guerra terminó, de los veinte dioses que una vez habitaron Okhstad solo cinco sobrevivirían. Kharum, el imponente Rey de los dioses, furioso por la traición, hizo llamar a Khaver para enfrentar las consecuencias de sus actos.

«Khaver, por tu cobardía, serás desterrado para siempre al mundo humano. No volverás a caminar entre nosotros.» Kharum, Rey de los dioses

Pero Khaver no se fue sin ejecutar su última jugada: antes de ser desterrado robó un orbe de poder, arrebatado a uno de los titanes caídos. Con ese artefacto canalizó su poder en un selecto grupo de mortales y les otorgó fuerza divina. Estos elegidos, transformados en semidioses, serían sus protectores en la Tierra y, un día, le ayudarían a recuperar su lugar entre los dioses.

Kharum, sabio y astuto, no permitió que aquello prosperase tan fácilmente. Envió un mensaje a los elegidos del dios exiliado:

«Sed dignos del poder recibido, sed aptos para ser dioses. Pues aquellos que demuestren su valía en combate serán nombrados nuevos dioses, y recibidos en Okhstad como iguales.» El reto que lo empezó todo

Así comenzó una disputa eterna entre los elegidos de Khaver, que ya no luchaban por el dios que les había concedido su poder, sino por sus propios intereses, ansiando ganarse un lugar entre los dioses aunque eso significara traicionarse entre ellos.

Clavados en la pared del fondo

Los elegidos

Se busca

El Guardián de Khaver, un paladín con armadura

Guardián de Khaver

Categoría 1Fácil

«Los mortales no pueden cuestionar la decisión de un dios, la acatan con humildad y honor.»

Su historia

Ya en la antigüedad, cuando Khaver contaba con el máximo poder, sus seguidores eran escasos. Tras la traición, todos sus fieles le abandonaron. Todos excepto uno: el que se convertiría en su Guardián. Un paladín consagrado a defender la grandeza y el honor de su dios, que cuenta con su apoyo y su favor. No recibe su poder del Orbe robado, sino directamente de Khaver, y está dispuesto a derrotar a todos los elegidos que le traicionaron.

Cómo se juega: además de su gran capacidad de ataque, tiene varias habilidades para anular el ataque del rival y mitigar mucho daño. Sus cartas de encantamiento le permiten mejorar sus atributos durante una ronda, o bajar el ataque y la defensa del contrario. Algunas le dejan ignorar el daño y atacar, o ganar habilidades defensivas.

Preparación: ninguna. Se saca de la caja y se juega.

Se busca

El Asesino de Kolstag

Asesino de Kolstag

Categoría 1Fácil

«No existe más justicia que la venganza.»

Su historia

Kolstag, un lugar remoto rodeado de montañas, tiene sus propias leyendas desde hace siglos, pero ninguna ha resonado tanto como la del asesino. Un hombre traicionado por los suyos y arrojado, junto a su familia, a una grieta de la montaña para morir. En su último aliento, después de ver morir a quienes más amaba, fue elegido por Khaver. Con ese poder corriendo por sus venas volvió para arrasar su aldea y a todos los que le habían traicionado. El horror fue tal que varias partidas de mercenarios salieron a buscarle. Todos murieron intentándolo.

Cómo se juega: mucho ataque, y además controla al adversario: le anula acciones y dispara el daño infligido. Concentra el grueso del golpe en una sola carta, lo que le deja temporalmente vulnerable, así que hay que planificar muy bien cuándo se juega cada cosa.

Preparación: ninguna.

Se busca

El Arcángel perdido, mitad ángel y mitad demonio

Arcángel perdido

Categoría 1Medio

«Darakdos nos vigila, Kharum nos protege.»

Su historia

Las sacerdotisas de Kharum renuncian a su familia, sus bienes e incluso su nombre el día que se consagran. Una de ellas llegó al templo de Malandor huyendo de Darakdos, un demonio que había decidido poseerla y convertir su vida en un infierno. Sus hermanas pudieron protegerla, pero la batalla de Okhstad debilitó al dios lo suficiente como para que Darakdos resurgiera. Cuando Khaver la eligió, el poder de Kharum y el de Darakdos colapsaron dentro de ella y le partieron el alma en dos: mitad ángel, mitad demonio.

Cómo se juega: puede hacer muchísimo daño, aguantar mucho e incluso recuperar mucha vida, pero su lucha interna puede llegar a matarla. Sus habilidades dependen de qué mitad gobierna su cuerpo en ese momento, y muchas cartas la obligan a cambiar de alma: controlar cuándo se juega cada una es todo el personaje.

Preparación: su carta de Alma empieza la partida en «Alma de luz».

Se busca

El Nigromante

El Nigromante

Categoría 1Medio · Difícil

«Vulnak sisthar ne, daheron larnar dher.»
(La muerte es el final, que nadie te diga lo contrario.)

Su historia

Son muchas las incógnitas que rodean a este ser. Se sabe que era humano y que ya estaba muerto cuando Khaver lo eligió: se le atribuye una tumba que apareció abierta en la ciudad de Dalher y que, según la fecha, tenía más de mil años. Su nombre se perdió en el tiempo y la gente le llama sencillamente «El Nigromante». Cuando resurgió de sus cenizas ocupó el castillo abandonado de Dalher y se erigió un ejército de muertos. Quien se acerca a su castillo jamás regresa.

Cómo se juega: solo no es fuerte —sus cartas base no tienen grandes ataques ni mucha defensa—, pero invoca a los muertos y varias habilidades crecen según cuántas invocaciones tenga en la mesa. Las cartas que le dejan invocar sin gastar poder son las que le dan aire.

Preparación: monta 4 invocaciones de 2 cartas cada una antes de empezar, en la parte de abajo de la zona de combate: la habilidad debajo y la criatura encima, por el lado de la lápida. Las lápidas van siempre de menor a mayor coste, de izquierda a derecha.

Lo que viene dentro de la caja

Cada uno trae su historia

Aquí nadie es solo un mazo de cartas. Cada semidiós llega con su propia historia jugable: quién fue, qué le hicieron y qué está dispuesto a hacer para sentarse entre los dioses.

Fragmento · Guardián de Khaver

El sonido de pasos apresurados desde una de las esquinas lo arrancó del trance. Forel apartó las manos de la fuente y se incorporó de un solo impulso, con los dedos ya cerrándose sobre la empuñadura antes de que su mente consciente hubiera tomado ninguna decisión.

De la esquina norte de la plaza emergió una figura encorvada, envuelta en una capa gris hecha jirones, que se detuvo en seco al verlo. Era un hombre mayor; el cabello blanco, revuelto por el viento frío, le caía sobre un rostro surcado de agotamiento. En el pecho de su túnica llevaba grabado el sello de Khaver, tan apagado y sin vida como debería estar el de Forel.

El hombre clavó los ojos en el resplandor azulado que emanaba del pecho de Forel. Entonces, lentamente, con las manos temblorosas abiertas hacia el cielo plomizo, cayó de rodillas sobre los adoquines manchados de sangre.

El anciano miró a Forel con terror en los ojos. Suplicando por su vida, pero antes de que pudiera hacer nada, una espada apareció de la nada para cortarle el cuello de un tajo.

No hubo tiempo de reaccionar: el hombre se desplomó hacia adelante y los adoquines recibieron su caída con un golpe húmedo.

El sello en su pecho pulsó con una luz azulada más intensa, casi violenta, como si Khaver mismo acusara el crimen. Forel apretó la mandíbula bajo el casco hasta que le dolieron los dientes. Ese hombre decapitado sin piedad era el maestro del campo de entrenamiento de Khaver. Su maestro. Y ahora yacía muerto sobre los adoquines, con la sangre todavía humeante en el frío de la mañana.

Cuando levantó la vista, tres figuras con armadura negra y el Ojo de Marel grabado en el hombro ya estaban cerrando el perímetro de la plaza, sus pasos sincronizados con la precisión de quien ha hecho esto antes. La que empuñaba la espada ensangrentada lo señaló sin prisa, como si fuera el último punto de una lista.

Continúa la historia en el pack inicial de Los elegidos de Khaver

Cómo se pone

La mesa

Una partida montada sobre la mesa, con las nueve zonas numeradas del 1 al 9.
  1. Mazo de jugador
  2. Pila de descartes
  3. Zona de mercado
  4. Mazo de mercado
  5. Mercado común
  6. Carta de indicador de turno
  7. Zona de combate
  8. Contador de puntos de vida
  9. Zona de poder por ronda

Cinco reglas para empezar

  1. La energía es lo que te deja luchar. Cada carta tiene su coste, así que hay que ir gestionando las reservas: sin energía no se juega.
  2. Cada turno se cogen 6 cartas del mazo y se cambia la prioridad.
  3. Las cartas que compras van al descarte, no a la mano.
  4. Cada vez que se rebaraja puedes destruir una carta del descarte.
  5. Los atributos con el modificador «o» se deciden antes de resolver los efectos, y en orden de juego.

Y queda pared de sobra

Faltan campeones por llegar

En la pared hay cuatro carteles, pero quedan clavos libres. Khaver repartió su poder entre todo un grupo de mortales y el desafío de Kharum sigue abierto: vienen más campeones, y con ellos los dioses de categoría 2 que ya asoman en los modos de juego. Esto no ha hecho más que empezar.

Se sirve en siete maneras

La carta de la casa

En solitarioLa historia jugable de tu personaje. Según avanzas te enfrentas a enemigos y vas mejorando el mazo poco a poco.
EstándarCada jugador con el mazo preconstruido de su personaje.
1 vs 1Semidioses o dioses de la misma categoría, cara a cara.
2 vs 1Dos semidioses de categoría 1 contra uno de categoría 2.
2 vs 2Cuatro semidioses o dioses de la misma categoría, por parejas.
PersonalizableMazo propio mezclando cartas de otros personajes: 12 cartas iniciales sin coste y 20 de mercado.
Sin mercado15 cartas y 30 puntos de poder o menos. Con el mazo preconstruido, o eligiendo de cualquier personaje.

La versión actual está en modo prototipo. Las ilustraciones se han confeccionado con IA a la espera de encontrar un ilustrador o ilustradora que le dé al juego el estilo que se merece.

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